Mirar lejos, Pensar juntos
Mirar lejos, Pensar juntos
Queridos lectores,
Con la llegada del verano, hacemos una pausa en nuestra rutina semanal de artículos. Pero antes de despedirnos por unas semanas, queremos compartir una última reflexión. Una que nace no solo de lo que hemos escrito, sino de cómo lo hemos hecho: juntos, desde la diversidad y con la mirada puesta en el largo plazo.
Cada semana, una voz distinta ha tomado la palabra. Hemos hablado de inteligencia artificial y de música, de vivienda y de deuda, de sostenibilidad, medicina, defensa, agua, minería, historia, métricas, fiscalidad, parques nacionales… Temas diversos, sí. Pero todos conectados por una misma intención: entender mejor el mundo que habitamos y contribuir, desde nuestro lugar, a transformarlo.
Contra el cortoplacismo
Vivimos en una época que premia lo inmediato. Lo que se puede medir rápido, lo que genera retorno ya, lo que cabe en un titular. Pero muchas de las cosas que importan —la justicia social, la sostenibilidad, la cohesión, la salud del planeta— requieren tiempo. Requieren paciencia, profundidad, compromiso.
En La trampa de las métricas, Ana Guzmán nos recordaba que no todo lo que cuenta puede medirse, y que el exceso de indicadores en la inversión de impacto puede desviar la atención del propósito real. En La espiral de la deuda, Daniel Mayor nos alertaba sobre los riesgos de hipotecar el futuro para sostener el presente, y cómo la deuda pública puede convertirse en una forma silenciosa de injusticia intergeneracional. Y en Está muerta la globalización o simplemente se está transformando, se nos invitaba a pensar en un nuevo equilibrio global, más resiliente y más justo.
También Jaime Martín Borregón nos hablaba de los distintos ritmos de desarrollo de la inteligencia artificial en Diferencias en el desarrollo de la IA, y cómo Europa, por priorizar la ética y la regulación, avanza más despacio pero con mayor conciencia. Una llamada a no confundir velocidad con dirección.
La riqueza de lo diverso
Si algo define a Portocolom es la diversidad de talento y experiencias. Somos veinte personas, con edades que van de los 23 a los 60 años, con el mismo número de mujeres que de hombres, seis nacionalidades distintas y una gran variedad de trayectorias profesionales, culturales y religiosas. Esta diversidad no es un eslogan: es una realidad que vivimos cada día, y que nos hace mucho más que la suma de las partes.
Nos permite ver el mundo desde múltiples prismas, cuestionar nuestras certezas, enriquecer nuestras decisiones. Y es precisamente eso lo que hemos querido transmitir con estos artículos semanales: una conversación coral, donde cada voz aporta una mirada única, pero todas comparten un mismo propósito.
Hemos escuchado a Sofia Aksenova reflexionar sobre La música como lenguaje universal, y cómo una melodía puede activar recuerdos, aliviar el dolor y fortalecer el espíritu. Faris Hamadeh nos invitó a pensar en los dilemas éticos de la inversión en defensa en Invertir en defensa o subirse al carro, y también en el futuro de la medicina personalizada en Medicina 3.0, donde la prevención y la participación del paciente son claves.
Fernanda Barbosa nos llevó a Yellowstone recordándonos que la protección de la naturaleza es una decisión colectiva que nace de la conciencia. Oscar Tejada, en El Agua, nos recordó que el agua, tan esencial, sigue siendo una gran olvidada en la inversión, y que su gestión debería ser una prioridad global.
También viajamos al Vaticano con Alejandro Serna en El origen de la ciudad del Vaticano, para entender cómo la historia y la espiritualidad siguen moldeando el presente, y a las minas de tierras raras con Patricia Vara en La Nueva Minería, que nos recordó que la transición energética también tiene su lado oscuro.
En Brecha fiscal española, Daniel nos invitó a reflexionar sobre la economía sumergida y la confianza ciudadana, mientras que en Sequía en el mercado de Private Equity, Jaime Martín Borregón analizó los retos de liquidez y la evolución del capital privado.
Y no podemos olvidar la mirada geopolítica de Elisa Cano en Cumbre de la OTAN, que nos recordó que la seguridad colectiva también se construye con innovación y cooperación.
Un equipo que piensa en colectivo
Este proyecto semanal ha sido, ante todo, un trabajo de equipo. No solo porque nos hemos repartido los turnos, sino porque hemos leído, comentado, aprendido unos de otros. Porque hemos construido una conversación continua, donde cada artículo dialoga con los anteriores y anticipa los siguientes. Y esta manera de trabajar es un reflejo de nuestro día a día.
Hemos defendido y defendemos que la sostenibilidad no es una moda, sino una filosofía que exige coherencia, compromiso y visión de largo plazo. Y eso es precisamente en lo que trabajamos: en alinear nuestras decisiones —y las de nuestros clientes— con un propósito que va más allá del beneficio económico. Un propósito que busca generar impacto positivo en la sociedad y en el planeta.
Incluso cuando el contexto se vuelve adverso, pero mantenemos el rumbo: invertir con sentido, con responsabilidad, con visión.
Con el faro de los mercados
Todo este ejercicio de reflexión y diversidad ha estado acompañado, semana a semana, por el análisis riguroso de los mercados. Porque mirar lejos no significa desconectarse del presente. Al contrario: implica interpretar lo que ocurre hoy sin perder de vista hacia dónde queremos ir.
Gracias a las contribuciones de Oscar Tejada y Mario Catalá, hemos mantenido encendido ese faro que nos orienta en medio de la volatilidad. Su lectura de los ciclos, su capacidad para separar el ruido de las señales, y su compromiso con una hoja de ruta clara nos han permitido acompañar a nuestros clientes con criterio, serenidad y convicción.
Gracias por acompañarnos
Nos vamos unas semanas, pero volveremos en septiembre con nuevas ideas, nuevas voces, nuevas preguntas. Mientras tanto, os invitamos a releer los artículos, a compartirlos, a debatirlos. Y, sobre todo, a seguir mirando lejos.
Porque solo así —mirando lejos, pensando juntos— podremos construir un futuro más justo, más sostenible y más humano.
Gracias por vuestra confianza, por leernos cada semana, por formar parte de esta comunidad que cree que las finanzas pueden ser una herramienta de transformación. Seguiremos aquí, con los pies en los mercados, la mirada en el horizonte y el propósito como brújula.
Este ciclo de artículos ha sido nuestra forma de demostrar que cuando se combinan reflexión, diversidad y compromiso, es posible alinear decisiones financieras con impacto real en la sociedad y el planeta.
Feliz verano,
El equipo de Portocolom

