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La evolución del conflicto en Oriente Medio introduce incertidumbre en los mercados en un entorno de política monetaria restrictiva

La evolución del conflicto en Oriente Medio introduce incertidumbre en los mercados en un entorno de política monetaria restrictiva

El 14 de julio de 2026

Por Mario Catalá

En una semana marcada por la intensificación del riesgo geopolítico, la situación en Irán volvió a situarse en el centro de atención de los mercados financieros, condicionando de forma determinante su comportamiento. En este contexto, la economía estadounidense sigue manteniendo un buen tono, mientras que en Europa se percibe una recuperación más lenta, condicionada por la mayor dependencia de la evolución de los costes energéticos. En paralelo, la inflación muestra señales de moderación en Europa mientras se mantiene más persistente en Estados Unidos, condicionando las expectativas de actuación de los bancos centrales, donde el tono sigue siendo restrictivo.

A continuación, hacemos un repaso de lo que ha acontecido a nivel macro en los principales bloques económicos.

Estados Unidos

La economía estadounidense mantiene un tono sólido, a pesar de que estamos viendo cierta moderación en algunos indicadores, así como un dato de empleo más débil de lo esperado. Las negociaciones para un acuerdo definitivo que ponga fin a la guerra en Irán se han atascado por enésima vez, aunque de momento no parecen haber tenido un impacto significativo en el crecimiento.

Los indicadores adelantados reflejan cierta pérdida de impulso. El PMI manufacturero de mayo se situó en 53,9 frente al 55,1 anterior, mientras que el PMI de servicios mostró una ligera mejora en su lectura preliminar hasta 51,3. En términos de actividad, el crecimiento del PIB del primer trimestre de 2026 se revisó hasta el 2,1%, en línea con lo esperado para el conjunto del año, mientras que la estimación de la FED de Atlanta para el segundo trimestre apunta a un crecimiento del 1,2%, reflejando una elevada volatilidad en las últimas lecturas. El consumo continúa siendo uno de los principales soportes del crecimiento, con unas ventas minoristas de mayo creciendo un 0,9%, y superando claramente las previsiones.

Por su parte, los indicadores de confianza presentan un comportamiento mixto: el índice del Conference Board descendió hasta 91,2 en junio, mientras que el indicador de la Universidad de Michigan repuntó hasta 49,5 desde niveles mínimos históricos.

En el mercado laboral, el dato de creación de empleo volvió a sorprender negativamente, con 57.000 nuevas nóminas en junio frente a las 114.000 esperadas. No obstante, la tasa de desempleo descendió hasta el 4,2%, mientras que otros indicadores como el JOLTS se mantuvieron sólidos en 7,59 millones de vacantes.

En el ámbito de precios, el IPC de mayo se situó en el 4,2%, con la inflación subyacente en el 2,9%. Las estimaciones apuntan a una moderación gradual en los próximos meses, aunque en niveles todavía elevados. Este contexto mantiene la presión sobre la Reserva Federal, y la posibilidad de nuevas subidas de tipos se mantiene, ante una economía que sigue mostrando fortaleza y una inflación que tarda en moderarse. El nuevo presidente Kevin Warsh, presidió su primer comité donde no hubo cambios en materia de política monetaria, aunque si anticipó cambios en la manera de actuar de la FED. El mensaje desde ahora será mucho más somero, lo que hará que el foco de los inversores se traslade hacia el análisis macro a la hora de anticipar posibles decisiones. Además, insistió en el objetivo de reducir el balance de la FED, lo que conllevará un menor soporte para los mercados.

Europa

La economía europea continúa en una fase de transición, donde los principales indicadores macroeconómicos todavía no reflejan plenamente el cambio en el escenario de costes energéticos. No obstante, la evolución reciente de la inflación apunta a una posible recuperación gradual en los próximos meses.

Los indicadores PMI de junio superaron las previsiones, aunque continúan ofreciendo una visibilidad limitada sobre la recuperación. El PMI manufacturero descendió hasta 51,4, mientras que el sector servicios, pese a mejorar, se mantiene en terreno contractivo con una lectura de 49,4. El crecimiento económico sigue siendo reducido, y la última revisión del PIB del primer trimestre lo sitúa en el 0,3%, sin cambios relevantes en el escenario. En contraste, los indicadores de sentimiento muestran cierta mejora donde el índice ZEW repuntó hasta +9,5 en junio, entrando en terreno expansivo tras varios meses en negativo.

El mercado laboral continúa mostrando fortaleza relativa. La tasa de desempleo se mantiene en el 6,2%, con una reducción del número de desempleados que vuelve a situarse por debajo de los 11 millones.

En cuanto a la inflación, el IPC de junio se moderó más de lo esperado hasta el 2,8%, mientras que la inflación subyacente descendió hasta el 2,4%, favorecida por la menor factura energética. Este entorno podría permitir una menor presión sobre el Banco Central Europeo a medio plazo, aunque en su última reunión de junio, el BCE decidió iniciar el proceso de endurecimiento monetario con una subida de 25 puntos básicos, situando la facilidad de depósito en el 2,25%. Los próximos movimientos dependerán de la evolución de los datos, aunque el mercado descuenta nuevas subidas.

China

La economía china presenta un escenario de estabilidad, con ausencia de cambios macroeconómicos relevantes, aunque con cierta mejora favorecida por la evolución de los costes energéticos. Los indicadores adelantados continúan en niveles neutrales, con el PMI manufacturero situándose en 50,3 en junio y el PMI de servicios en 50,2, ambos ligeramente por encima de las lecturas previas. El crecimiento económico se mantiene estable, y el PIB del primer trimestre de 2026 se cifra en el 1,3%, equivalente a un 5% en términos anualizados.

El sector exterior muestra una evolución positiva, y prueba de ello es el crecimiento de las exportaciones en mayo, un 19,4% interanual, superando las previsiones, mientras que las importaciones se mantuvieron elevadas con un incremento del 27,4%. La actividad industrial también presenta signos de recuperación moderada, con un crecimiento del 4,5% en mayo.

En el mercado laboral, la tasa de desempleo descendió ligeramente hasta el 5,1%, mientras que la inflación se mantuvo contenida, con un IPC del 1,2%.